
La alta pureza del carbonato cálcico garantiza una absorción metabólica óptima, lo que reduce los trastornos metabólicos como la fiebre de la leche (hipocalcemia) y mejora la integridad estructural del esqueleto.
Una granulación constante evita la segregación en las Raciones Totales Mezcladas (RTM), garantizando una ingesta mineral equilibrada y manteniendo los estándares de rendimiento productivo de todo el rebaño.
Los rigurosos ensayos de plomo y arsénico evitan la bioacumulación en la carne y la leche, garantizando el cumplimiento de las estrictas normativas de seguridad alimentaria vigentes en la Unión Europea.
La evaluación del precio en relación con el contenido de calcio elemental optimiza los costes de formulación del pienso, manteniendo la densidad nutricional requerida para animales de alta producción.
