
Vital para el transporte de fruta de alta densidad, donde la integridad estructural evita la deformación del bastidor bajo las cargas de peso máximas durante la temporada de cosecha.
Esencial para circular por raíles de invernadero irregulares o hileras de frutales con barro, manteniendo la estabilidad y minimizando las magulladuras del producto durante el tránsito.
La altura optimizada reduce la fatiga del operario y la tensión lumbar durante los ciclos de carga repetitivos, lo que impacta directamente en la velocidad de recolección y en los costes laborales.
El galvanizado en caliente o el acero inoxidable previenen la oxidación provocada por la humedad o los jugos ácidos de las frutas, garantizando la durabilidad estructural a largo plazo.
