
La integridad estructural debe soportar altas fuerzas de tracción en suelos arcillosos pesados, manteniendo una profundidad de trabajo constante y la calidad del volteo del surco.
Un amplio espaciado vertical y horizontal evita atascos por residuos de cosecha abundantes, como tallos de maíz, garantizando operaciones de campo ininterrumpidas a alta velocidad.
Los arados reversibles requieren circuitos hidráulicos específicos para gestionar los mecanismos de giro y el control de profundidad sin sobrecalentar el sistema hidráulico del tractor.
El coste total de propiedad depende de la durabilidad de las puntas y rejas, así como de la facilidad para cambiar los componentes modulares de desgaste.
