
Las altas concentraciones reducen los costes logísticos y las necesidades de almacenamiento, garantizando al mismo tiempo una nutrición precisa del cultivo durante las etapas críticas de crecimiento estacional.
Comprender las tasas de descomposición permite sincronizar la liberación de nutrientes con la demanda de la planta, evitando el lixiviado y maximizando la biodisponibilidad estacional de los nutrientes.
La verificación de la eliminación de patógenos y los límites de metales pesados garantiza el cumplimiento de las normativas de seguridad alimentaria y previene riesgos de contaminación del suelo.
La forma y dureza uniformes evitan la formación de polvo y aseguran una distribución precisa mediante abonadoras mecánicas, sin obstruir la maquinaria de alta tecnología.
